Se desvanece y empieza a flotar entre la duda.
No consigo dormir, pues tus últimas palabras (las cuales susurraste a mis oídos entre sueños) me violentaron la razón y no pude cerrar los ojos. La eternidad en un instante, y un instante que debemos dejar escapar de entre los dedos para hilvanar otras razones.
Razones un día. nosotros otro día.
Me pides que te lea un libro para dormir, lo que me aturde es que yo también tengo sueño.
Es hora de formalizar, lo que me convertirá de nuevo en un ser abstracto que dudará si atacar a su próxima víctima desde la razón o la emoción. Debo enamorarme de nuevo. Con urgencia. Con paciencia.
De hecho Nosotros no cambia, yo soy parte de Nosotros, la otra parte puede ser cualquiera.
Pero siempre, Nosotros